
Reseña Histórica
La Fundación Manuel Aya se origina en el legado testamentario de don Manuel Aya Díaz, médico Fusagasugueño, senador y periodista. Don Manuel Aya Díaz redactó varios testamentos para crear un proyecto cultural, literario educativo en el Sumapaz, legado que constituye “La Fundación Manuel Aya”.
La FUNDACION MANUEL AYA, fue creada mediante Escritura pública N° 3378 del 25 Julio de 1955 de la Notaria Séptima de Bogotá, y obtuvo entonces su reconocimiento por parte del Ministerio de Justicia según Resolución N° 486 del 25 de febrero de 1955.
En 1983 la Fundación Manuel Aya, crea el COLEGIO FUNDACIÓN MANUEL AYA, Institución aprobada indefinidamente en el Nivel de Educación Media. Aprobado por la Secretaría de Educación de Cundinamarca, para otorgar el título de Bachiller Académico, según Resolución No. 000767 del 30 de Agosto de 1999.
Objeto Social
El objeto de la Fundación Manuel Aya es principalmente el de dar cumplimiento a la voluntad testamentaria de don Manuel Aya, preferencialmente atender a la creación y sostenimiento de un centro de enseñanza y educación en el municipio de Fusagasugá y la región del Sumapaz, y otras actividades relacionadas con la educación, pudiendo extender su Radio de acción a otras regiones del país o el exterior. La educación que se de en este centro estará inspirada en los más altos ideales patrióticos. Los estudiantes que a él concurran, recibirán una instrucción práctica en relación directa con sus necesidades y serán formados dentro de un claro ambiente de moralidad.
Se les enseñara a ser rectos, sinceros, leales,
responsables de sus actos, noblemente desinteresados, cumplidores de sus deberes para consigo mismo y para con la sociedad en medio de la cual viven, y a la que han de servir luego, con lo mejor de su voluntad, dentro de un espíritu de libertad y democracia.

De no ser posible en cualquier momento el funcionamiento y operación directa del Plantel educativo planteado, en el concepto de la junta Directiva, la Fundación podrá entonces coadyuvar con sus recursos a otro u otros centros de enseñanza y educación, o desarrollar cualesquiera otras actividades que se identifiquen con los postulados de la voluntad testamentaria y el pensamiento de don Manuel Aya.



